La economía dominicana se sostiene mayoritariamente en micro y pequeñas industrias, que constituyen un asombroso 89% del total, según el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM). En el país operan 7,269 industrias manufactureras, pero la mayor parte se encuentra en tres provincias: el Distrito Nacional, Santo Domingo y Santiago, donde se agrupan tres de cada cuatro industrias del país.
En detalle, el Distrito Nacional alberga el 34% de estas industrias, seguido por Santo Domingo con un 26% y Santiago con un 15%. Las demás provincias apenas logran captar el 25% restante, lo que indica una clara concentración de actividad económica en estas áreas. Este fenómeno también podría explicar la migración hacia las ciudades, dejando atrás muchas provincias donde las oportunidades laborales son limitadas.
La situación plantea un reto para el Gobierno, que no solo debe impulsar la creación de nuevas industrias, sino también fomentar el crecimiento y la diversificación de las existentes. La concentración de fuentes de empleo en estas tres demarcaciones ha generado problemas como congestiones vehiculares y un aumento en la demanda de servicios públicos, lo que requiere una nueva visión de desarrollo territorial.
Con 4,804 microindustrias y 1,680 pequeñas empresas, este sector representa una parte vital del tejido económico del país. La información disponible resalta la necesidad urgente de políticas que promuevan el crecimiento en otras áreas, para equilibrar el desarrollo económico y social en toda la República Dominicana.



