Las lluvias monzónicas y dos ciclones tropicales han causado estragos en el norte de Filipinas, dejando un saldo trágico de 12 muertos y 8 desaparecidos, según reportes oficiales. La isla de Luzón, donde se han registrado la mayoría de las víctimas, enfrenta daños severos por inundaciones y deslizamientos de tierra.
Las autoridades, lideradas por el subsecretario de la Oficina de Defensa Civil, Laurence Mina, confirmaron que las regiones de Ilocos, Cordillera y Calabarzon son las más afectadas. Los ciclones tropicales Luis y Maymay, junto con un monzón del suroeste, han contribuido a esta devastación en la mayor y más poblada isla del archipiélago.
En respuesta a la situación, el gobierno ha distribuido alrededor de 39,37 millones de pesos filipinos en ayuda humanitaria, incluyendo más de 54,000 lotes de alimentos. Además, se han movilizado 3,841 efectivos de las Fuerzas Armadas y otras instituciones para llevar a cabo operaciones de búsqueda y rescate, apoyados por 14 aeronaves y una unidad naval.
A pesar de que los ciclones han perdido fuerza, las lluvias continúan, aunque con menor intensidad. Más de 4,000 efectivos permanecen en alerta para intervenir si la situación se agrava. La temporada de monzones en el Sudeste Asiático, que abarca desde mayo hasta finales de año, puede intensificar los efectos de estos fenómenos meteorológicos, causando preocupación en la población.



