ATENAS.- La justicia griega ha puesto en detención preventiva a tres individuos, entre ellos el alcalde de Stylida, Giannis Apostolou, relacionado con un devastador incendio forestal que arrasó más de 11,000 hectáreas en menos de una semana. Este siniestro se originó el 31 de julio, supuestamente por una chispa de cables eléctricos en un parque eólico cercano a Agios Vasilios, un pueblo a 85 kilómetros al noroeste de la capital.
Apostolou, propietario de una empresa de instalaciones eléctricas vinculada a dicho parque, enfrenta graves acusaciones junto a un contratista de su empresa y el propietario del parque eólico, por «incendio intencionado en un bosque» y «daños a instalaciones de utilidad pública». Si son hallados culpables, podrían enfrentar más de diez años de prisión, mientras que las operaciones del parque han sido suspendidas en respuesta a la crisis.
Las intensas ráfagas de viento, que llegaron a los 130 km/h, ayudaron a propagar el fuego por el monte Citerón, lo que llevó al primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, a lamentar el «grave daño medioambiental» causado. Mitsotakis aseguró que se hará todo lo posible para apoyar la regeneración natural de la zona afectada, que incluye bosques, olivares y más de 120 edificaciones en Porto Germeno, a orillas del golfo de Corinto.
El propietario del parque es señalado por no haber realizado la limpieza necesaria de la vegetación, un aspecto crítico tras un incendio previo en la misma línea eléctrica el 27 de junio. La comunidad local había intentado frenar la instalación del parque eólico hace más de diez años sin éxito, y ahora se espera que surjan más detalles sobre las investigaciones y las responsabilidades en este caso.



