A los 84 años, Román Ramos Uría, el fundador del influyente Grupo Ramos, ha fallecido, dejando un legado imborrable en el comercio dominicano. Originario de Pola de Allande, Asturias, España, llegó a la República Dominicana en 1959, donde inició su carrera en La Sirena, una tienda emblemática de Santo Domingo.
En 1965, en medio de la Revolución de Abril, tomó la audaz decisión de adquirir La Sirena, desafiando las expectativas de muchos. Esta acción marcó el inicio de un camino que transformaría el comercio en el país, introduciendo innovaciones como el autoservicio y precios fijos, además de dar vida a nuevas marcas como Super Pola y Aprezio, consolidando así a Grupo Ramos como un líder en el sector.
Ramos cedió la presidencia ejecutiva a su hija, Mercedes, en 2005, pero continuó como presidente del Consejo de Directores, promoviendo un enfoque empresarial profesional y la responsabilidad social. Fue conocido por su compromiso con valores fundamentales como la honestidad y el trabajo, colaborando con organizaciones para mejorar la calidad de vida en la comunidad.
Con su partida, la República Dominicana no solo pierde a un destacado empresario, sino también a un visionario que redefinió el comercio. Su legado perdurará en las miles de familias que dependen de Grupo Ramos y en la huella que dejó en la cultura empresarial del país.



