Al menos siete soldados del Gobierno yemení han fallecido en recientes ofensivas de los rebeldes hutíes en las provincias de Marib y Taiz. Este aumento de la violencia ocurre en un contexto de tensiones crecientes en la región, según fuentes militares que solicitaron permanecer en el anonimato.
Los informes indican que cinco soldados murieron y otros seis resultaron heridos en ataques en Marib, mientras que dos más perdieron la vida en enfrentamientos en las cercanías de Taiz. En Marib, francotiradores hutíes dispararon a soldados y, posteriormente, un dron atacó sus posiciones, lo que resultó en más bajas.
Marib, considerada el bastión del Gobierno en el norte y rica en recursos petroleros, alberga a cientos de miles de desplazados. Por su parte, Taiz, la tercera ciudad más grande del país, ha estado dividida entre facciones desde 2014, y los combates han resurgido tras un período de tregua impulsado por la ONU en 2022.
Las fuerzas hutíes también han intensificado sus ataques en otras provincias, como Al Yauf y Al Dhalea. La situación sigue siendo tensa, especialmente tras el supuesto ataque al aeropuerto de Saná por parte de Arabia Saudí, lo que ha llevado a los hutíes a establecer un bloqueo marítimo. Se espera que la comunidad internacional reaccione ante esta escalada de violencia y las tensiones en el país continúen aumentando.




