SÃO PAULO.– Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil, ha sido proclamado como candidato del Partido de los Trabajadores (PT) para las elecciones presidenciales de octubre. A sus 80 años, busca lograr un cuarto mandato no consecutivo, apoyado por la mayoría de las encuestas que apuntan a su favor.
Con la intención de extender su gobierno hasta 2030, Lula vuelve a presentarse junto al vicepresidente Geraldo Alckmin. Si logra la reelección, no solo consolidaría su legado político, sino que también podría ser el último presidente brasileño en servir dos mandatos consecutivos, si se aprueba la ley que elimina la reelección presidencial.
La candidatura de Lula refuerza el liderazgo del PT y lo posiciona como una figura clave del progresismo en América Latina. Sin embargo, también ha enfrentado críticas severas de líderes conservadores, como el presidente argentino Javier Milei, quien lo ha atacado públicamente, lo que llevó al gobierno brasileño a reaccionar diplomáticamente al llamar a su embajador en Buenos Aires.
En el ámbito interno, Lula se enfrenta a desafíos económicos, a pesar de contar con indicadores de empleo y reducción de la pobreza positivos. Con un déficit fiscal cercano al 10 % del PIB y una deuda que ronda el 82 %, las elecciones del 4 de octubre serán cruciales para el futuro político y económico del país y para la continuidad de su proyecto.



