El Ejército de Estados Unidos ha decidido pausar los bombardeos a Irán, marcando el fin de casi 14 días de ataques continuos. Esta decisión se produce en un momento en que el presidente Donald Trump busca avanzar hacia una solución diplomática en el conflicto, según informaron medios de comunicación de Estados Unidos e Israel.
Trump instruyó a las Fuerzas Armadas el viernes para que no llevaran a cabo nuevos ataques, con el objetivo de «dar mayor espacio a la diplomacia». Informes indican que Israel se preparaba para un ataque significativo la noche anterior, pero fue detenido para permitir que los iraníes tengan una «oportunidad de volver a la mesa de negociación», como lo expresó un funcionario israelí.
En redes sociales, Hossein Kermanpour, ministro de Sanidad de Irán, afirmó que no hubo ataques la noche pasada, lo que sugiere una calma inesperada en medio de la tensión. La situación se intensificó tras la decisión de Trump de finalizar un acuerdo previo que había firmado en junio, lo que desató una serie de hostilidades desde el 28 de febrero.
Las conversaciones diplomáticas entre funcionarios estadounidenses e iraníes continúan, y Trump mencionó que ya se han realizado seis encuentros en busca de un acuerdo. Sin embargo, la cifra de militares estadounidenses fallecidos ha aumentado a 18 desde el inicio de la guerra, y el precio del petróleo ha alcanzado niveles preocupantes. A pesar de la pausa en los bombardeos, se anticipa que la tensión en la región seguirá, mientras Irán advierte que sus ataques contra intereses estadounidenses no cesarán hasta lograr la rendición total del enemigo.




