Entre aplausos y un ambiente cargado de emoción, Monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas se despidió este sábado de la Diócesis de Barahona en una misa de acción de gracias. Durante la ceremonia, agradeció el apoyo recibido a lo largo de su ministerio episcopal de once años y exhortó a mantener el espíritu del Jubileo en la comunidad.
El evento reunió a sacerdotes, diáconos, religiosas, autoridades y cientos de fieles que acompañaron al obispo en este significativo momento. En su homilía, Romero Cárdenas reflexionó sobre el camino recorrido, afirmando que Barahona siempre tendrá un lugar especial en su corazón. «No será simplemente el lugar donde trabajé, sino la Iglesia donde nació mi ministerio», expresó con profunda emoción.
El prelado destacó que los logros de su gestión fueron el resultado de un esfuerzo colectivo entre sacerdotes, religiosos y laicos, quienes apoyaron la misión de la Iglesia en la Región Enriquillo. También se mostró consciente de las limitaciones encontradas, pidiendo disculpas por cualquier decisión que pudiera haber causado dolor. «Mis errores son míos, pero lo que hice bien fue gracias a Dios y a ustedes», agregó.
Al finalizar su mensaje, compartió su deseo de que el Jubileo continúe inspirando a las comunidades. Romero Cárdenas, cuya despedida coincidió con su cumpleaños, recibió muestras de cariño de los fieles, quienes agradecieron su dedicación durante más de una década al frente de la Diócesis de Barahona.



