Más de 115,000 personas han tenido que abandonar sus hogares en España debido a los intensos incendios forestales que han arrasado más de 45,000 hectáreas, principalmente en las provincias de Madrid y Ávila. Las llamas continúan avanzando hacia Toledo, mientras que el fuego en Vall d’Uixò, Castellón, ha alcanzado un perímetro de 21 kilómetros.
Cerca de 100,000 evacuados provienen de localidades en Madrid y Ávila, mientras que 15,000 son de Castellón. Además, en otras áreas del país, 20 residentes de Murias de Ponjos (León) y 16 menores de un campamento en Cuacos de Yuste (Cáceres) también han sido evacuados por incendios en sus respectivas regiones. La situación ha sido trágica, con un fallecido en Manises (Valencia) por un incendio en un barranco.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, describió las condiciones meteorológicas como «absolutamente difíciles» en las zonas afectadas. Sin embargo, Francisco Martín, delegado del Gobierno en Madrid, señaló que la noche trajo condiciones más favorables para combatir el fuego, como temperaturas más bajas y mayor humedad, aunque con un viento más fuerte.
Portugal, Grecia e Italia han enviado ayuda para las labores de extinción, sumando 176 efectivos y 41 vehículos al operativo. En otras regiones, como en Córdoba y Granada, se han levantado medidas de evacuación tras estabilizar incendios, lo que ha permitido que cientos de personas regresen a sus hogares. La situación sigue siendo crítica en las provincias afectadas, y se espera que la evolución de los incendios continúe en las próximas horas.




