En un fin de semana marcado por la violencia, más de 40 personas, entre ellas niños, fueron secuestradas en el estado nigeriano de Zamfara. Este alarmante suceso ocurrió en el distrito de Maru, donde bandas armadas atacaron varias aldeas, según informó Attahiru Mohammed, secretario general de la Coalición de la Sociedad Civil del Estado de Zamfara (Zascon).
Los atacantes, que se desplazaban en motocicletas, realizaron incursiones en al menos ocho comunidades, incluyendo Jidda y Garagi, entre el viernes y el domingo. En el transcurso de los ataques, al menos diez personas resultaron heridas y están recibiendo atención médica en hospitales locales. A pesar de la magnitud del ataque, los motivos detrás del secuestro aún son inciertos, y no se ha recibido comunicación de los criminales para exigir rescate.
Mohammed expresó su preocupación por la falta de respuesta de las fuerzas de seguridad ante la ola de ataques que han azotado la región, subrayando que estos incidentes reflejan una grave desconsideración por la vida humana. Por su parte, el portavoz de la Policía de la región, Yazidi Abubakar, indicó que se iniciará una investigación, aunque no reveló detalles sobre el caso.
La violencia en Nigeria, especialmente en su noroeste, es un problema persistente, con bandidos que asaltan comunidades y realizan secuestros masivos. Este tema se complica aún más con la actividad de grupos yihadistas como Boko Haram y su escisión, el Estado Islámico, que también operan en diversas zonas del país. Se espera que en los próximos días se ofrezcan más detalles sobre la situación de los secuestrados y la respuesta de las autoridades.


