Una serie de incendios forestales está causando estragos en Sicilia, Italia, obligando a la evacuación de más de cien personas. La situación es alarmante, con altas temperaturas que alcanzan los 39 grados Celsius y vientos de siroco que están avivando las llamas en varias localidades de la isla.
La provincia de Catania se ha visto especialmente afectada, donde los bomberos y el Cuerpo Forestal han realizado al menos 11 intervenciones simultáneas en áreas montañosas y periféricas. En Santo Stefano Quisquina, las llamas han amenazado instalaciones críticas, como una clínica privada y un depósito de oxígeno medicinal, forzando la evacuación de residentes. Para evitar un desastre mayor, se estableció un perímetro de protección alrededor de estas instalaciones.
En la capital regional, Palermo, el humo denso ha interrumpido el suministro eléctrico, afectado por el consumo elevado de aire acondicionado. Asimismo, las carreteras han sido cerradas, incluyendo la autopista A19 y la carretera nacional 186, que han tenido que desviar el tráfico debido a la cercanía de las llamas. En Siracusa, unas 50 familias han quedado sin acceso a energía y agua potable, lo que ha llevado a las autoridades a implementar medidas de abastecimiento.
La emergencia ha llevado a la organización ecologista Legambiente a solicitar la intervención del Ejército para reforzar las tareas de extinción. Mientras tanto, el Departamento de Protección Civil de Sicilia mantiene un nivel de alerta alto en las nueve provincias de la isla, junto a una alerta roja por la ola de calor que agobia a la región.



