TOKIO. Japón reportó un déficit comercial de 1,01 billones de yenes, equivalente a 5.453 millones de euros, durante la primera mitad de 2026. Este saldo negativo se produce en un contexto de tensiones internacionales, como la guerra en Oriente Medio y el bloqueo del estrecho de Ormuz, según datos del Ministerio de Finanzas japonés.
En comparación con el mismo período del año anterior, este déficit representa una disminución del 57%, ya que en 2025 se había registrado un déficit de 2,21 billones de yenes. Durante los primeros seis meses de este año, las exportaciones japonesas crecieron un 13,7% interanual, alcanzando 60,66 billones de yenes, gracias a la alta demanda de semiconductores. Por otro lado, las importaciones aumentaron un 10,7%, totalizando 61,67 billones de yenes, impulsadas por productos como metales no ferrosos y teléfonos inteligentes.
A pesar del aumento en las importaciones, se observó una caída del 26,4% en la compra de petróleo proveniente de Oriente Medio, lo que refleja la búsqueda de Japón por alternativas ante la inestabilidad en la región. Con China, su principal socio comercial, Japón mantuvo un déficit de 1,01 billones de yenes, aunque también logró un superávit de 3,15 billones de yenes con Estados Unidos, aunque este fue un 23,4% menor al del año anterior.
En otro informe, el país también registró un déficit comercial en junio por segundo mes consecutivo, alcanzando 406.906 millones de yenes. Mientras que las exportaciones crecieron un 19,3%, las importaciones aumentaron un 25,4%, indicando una dinámica comercial compleja que sigue evolucionando en medio de la incertidumbre global.



