Estados Unidos inició una nueva serie de ataques contra Irán, prolongando la ofensiva por novena noche consecutiva, según informó el Comando Central estadounidense. Los bombardeos se centran en instalaciones militares iraníes vinculadas a ataques en el estrecho de Ormuz, pero dejaron víctimas civiles en ciudades como Tabriz y Urmia. Irán, por su parte, replicó con ataques en Kuwait y Baréin, aliados de Washington, sin descartar el diálogo a través de mediadores regionales.
La escalada coincide con un aumento en las tensiones en el estratégico estrecho de Ormuz, donde ocurrieron explosiones en buques y se mantiene un bloqueo impuesto por Irán. A pesar de los combates, autoridades iraníes sostienen que continúan las negociaciones indirectas con Estados Unidos para evitar un conflicto mayor.



