Desigualdad en el acceso a la electricidad en la República Dominicana El acceso y la estabilidad del servicio eléctrico en la República Dominicana presentan una marcada desigualdad dependiendo de la región. Esta situación se refleja en el indicador ODS 7.1.1, que mide la proporción de la población con acceso a electricidad, evidenciando realidades diversas en el país. Según los datos disponibles, la cobertura eléctrica varía significativamente entre áreas urbanas y rurales.
Mientras que en las ciudades más grandes, como Santo Domingo y Santiago, el acceso es casi universal, en comunidades más alejadas y rurales, la situación es diferente, con un porcentaje considerable de la población aún sin un suministro eléctrico constante. Este fenómeno no solo afecta la calidad de vida de los ciudadanos, sino que también impacta el desarrollo económico y social de las regiones menos favorecidas.
La falta de acceso a un servicio eléctrico confiable limita las oportunidades de negocio, la educación y el bienestar general de las familias, creando un ciclo de pobreza difícil de romper. Las autoridades han reconocido la necesidad de abordar esta problemática y han implementado diversas iniciativas para mejorar la infraestructura eléctrica en las zonas más vulnerables. Sin embargo, los avances son lentos y la desigualdad persiste, lo que genera preocupación entre los ciudadanos y organizaciones sociales que abogan por un acceso equitativo a este servicio esencial.
En este contexto, se espera que el gobierno y las instituciones responsables continúen trabajando en soluciones efectivas que garanticen un suministro eléctrico estable y accesible para todos, independientemente de su ubicación geográfica. La situación actual sigue siendo un tema de debate y análisis, mientras la población espera respuestas concretas que mejoren su calidad de vida.




