LONDRES.- Un alarmante informe de la Agencia del Medioambiente (EA) revela que apenas un 14% de las aguas en Inglaterra, tanto dulces como saladas, se encuentran en «buena salud ecológica». Los datos, correspondientes al 2025, se obtuvieron tras evaluar 4,658 puntos de ríos, lagos, estuarios, canales y costas marinas, considerando factores como la calidad del agua y la vida salvaje presente en estos ecosistemas.
La EA señala que el restante 85.7% de las aguas está comprometido por diferentes tipos de contaminación, incluyendo vertidos regulares e irregulares, uso de fertilizantes agrícolas y productos químicos. Esta situación complica el cumplimiento del objetivo del gobierno británico de devolver un 25% de las aguas a un estado aceptable para el 2027. En comparación, en 2019, la cifra de aguas limpias era del 16.3%, lo que indica un retroceso en la calidad hídrica.
Es importante mencionar que, según la agencia, basta con que un solo criterio de impureza se cumpla para clasificar un punto de agua como contaminado. Sin embargo, la EA observa que un 82% de los indicadores considerados individualmente se encuentran en condiciones medias o buenas, lo que podría interpretarse como un dato positivo en medio de la crisis.
La situación actual plantea serias dudas sobre la efectividad de las políticas de conservación y restauración de los recursos hídricos en Inglaterra. A medida que se avanza hacia la meta del 2027, queda por observar qué medidas se implementarán para revertir la tendencia y mejorar la calidad de las aguas en el país.



