Santo Domingo.- República Dominicana se encuentra en un punto crucial para potenciar su atractivo como destino de inversión, adaptándose a las exigencias del entorno global actual.
Según Biviana Riveiro, la región ha enfrentado retos significativos en los últimos años, incluyendo la pandemia y riesgos políticos que han afectado las cadenas de suministro. Sin embargo, ella asegura que estas dificultades pueden transformarse en oportunidades valiosas.
En este sentido, la inversión actual busca cuatro pilares fundamentales: resiliencia, talento, innovación y confianza. Además, se están explorando formas de integrar las economías locales en grandes cadenas de valor y aprovechar las ventajas del nearshoring.
Con su ubicación estratégica y políticas públicas favorables, República Dominicana está lista para capitalizar estas nuevas oportunidades. Las expectativas son altas y el tema promete seguir resonando en el ámbito empresarial.

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