El Hospital Vall d’Hebron de Barcelona ha marcado un hito en la medicina española al realizar el primer trasplante de riñón entre dos personas vivas portadoras del VIH. Esta intervención se llevó a cabo tras el levantamiento, el año pasado, de la prohibición legal que impedía tales procedimientos, reflejando un avance significativo en la inclusión de personas con VIH en programas de donación de órganos.
Los médicos del hospital informaron que tanto el donante como el receptor, quienes han elegido permanecer en el anonimato, se encuentran en buen estado de salud después de la cirugía. Ambos no han presentado complicaciones relacionadas con el uso de inmunosupresores ni con sus tratamientos antirretrovirales, lo que es un avance importante en la gestión de pacientes con VIH que requieren trasplantes.
Desde 2005, las personas con VIH han podido recibir órganos de donantes no infectados, siempre que cumplan ciertos requisitos médicos. Sin embargo, este es el primer caso en el que se realiza un trasplante entre donantes vivientes con VIH en España, algo que solo se ha permitido en seis países europeos. La directora de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) destacó que este cambio legal no solo ayuda a cumplir derechos de los pacientes, sino que también podría contribuir a reducir las listas de espera para trasplantes.
Aunque el avance es notable, el estigma asociado al VIH persiste, evidenciado por la decisión de los pacientes de mantener su identidad en secreto. Sin embargo, los especialistas enfatizan que, con el tratamiento adecuado, las personas con VIH pueden llevar una vida normal y saludable, lo que abre nuevas posibilidades para la donación de órganos en el futuro. La comunidad médica espera que este caso inspire a otros y ayude a cambiar la percepción sobre la capacidad de las personas con VIH para ser donantes y receptores de órganos.



