Los accidentes de tránsito en la República Dominicana han cobrado más de 1,100 vidas en lo que va de año, una cifra alarmante que ha sido calificada como una «epidemia silenciosa» por Deligne Ascención, coordinador del Gabinete de Transporte. Durante la Reunión Ministerial de Alto Nivel de Articulación de Acciones por la Seguridad Vial, Ascención subrayó que esta crisis no solo afecta a las familias, sino que también representa un reto de salud pública y seguridad nacional.
El funcionario destacó que la siniestralidad vial en el país se mantiene en niveles preocupantes, colocando a la República Dominicana entre los países con mayores tasas de accidentes. Además, los costos económicos derivados de estos incidentes ascienden a cerca del 2 % del Producto Interno Bruto (PIB), un dato que pone de relieve la gravedad de la situación.
En la misma reunión, Milton Morrison, director del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant), propuso una medida innovadora: que todas las motocicletas vendidas en el país incluyan dos cascos protectores. Esta iniciativa busca eliminar las excusas para no usar el casco y, así, reducir las muertes en accidentes de tránsito, una preocupación creciente entre las autoridades.
La propuesta fue bien recibida por los presentes, quienes discutieron otras estrategias para mitigar la alta incidencia de accidentes. Aún queda por conocer la respuesta del sector motorizado ante esta sugerencia y cómo se implementarán las medidas necesarias para mejorar la seguridad vial en la nación.



