NAIROBI. – La República Democrática del Congo (RDC) enfrenta una grave crisis de salud, ya que el brote de ébola, que se declaró el 15 de mayo, ha cobrado la vida de 1,801 personas y ha registrado 3,973 casos confirmados, según el último informe oficial. Estos datos, actualizados hasta el 4 de agosto, revelan una preocupante tasa de letalidad del 45.3%.
El Ministerio de Comunicación del país indicó que 674 pacientes se encuentran actualmente en aislamiento o tratamiento hospitalario, mientras que 776 han logrado recuperarse. Las regiones más afectadas incluyen Ituri, epicentro de la epidemia, así como Kivu del Norte, Kivu del Sur, Haut-Uélé y Tshopo.
A pesar de que no se ha reportado una expansión geográfica del brote en 24 horas, el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) advierte que la transmisión sigue activa y sostenida. Este brote se ha convertido en el segundo más grave en la historia de la RDC, superando la epidemia de 2018-2020, que dejó 2,299 muertes. La Organización Mundial de la Salud también ha calificado esta epidemia como la de más rápido crecimiento en el país desde que se documentaron estos casos.
La cepa responsable, Bundibugyo, tiene una tasa de letalidad que varía entre el 30% y el 50%, y aún no se dispone de una vacuna o tratamiento específico. Mientras tanto, Uganda ha sido declarada libre de ébola tras haber reportado 20 casos, de los cuales 15 fueron importados de la RDC. La situación continúa siendo crítica y se esperan actualizaciones sobre la evolución del brote y las medidas de control implementadas.



