SÃO PAULO.– En una conversación telefónica que duró más de una hora, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva expresó su descontento con los recientes aranceles impuestos por Estados Unidos a productos brasileños. Durante el diálogo con Donald Trump, ambos líderes mantuvieron un tono cordial, a pesar de las tensiones comerciales que han surgido en los últimos días.
Lula calificó las justificaciones de la Oficina del Representante Comercial de EE.UU. como «infundadas» y abogó por la importancia de mantener relaciones comerciales fuertes con el país norteamericano. En respuesta, Trump coincidió en la necesidad de preservar estos vínculos y sugirió que los equipos de ambos gobiernos retomen las negociaciones pronto.
Las tensiones han escalado tras la imposición de aranceles adicionales, que incluyen un incremento del 25% en ciertos productos, mientras que otros enfrentan una sobretasa del 12.5%. En respuesta a estas medidas, Brasil ha comenzado un proceso administrativo para evaluar posibles acciones de reciprocidad bajo su Ley de Reciprocidad Económica, buscando así equilibrar la balanza comercial.
La conversación entre Lula y Trump se produce en un momento crítico para las relaciones bilaterales, ya que Brasil intenta evitar que la disputa comercial se intensifique. Se espera que las próximas negociaciones aclaren el futuro del comercio entre ambas naciones y contribuyan a hallar una solución pacífica a este conflicto.



