El Papa León XIV ha hecho un poderoso llamado a las instituciones públicas y privadas para que coloquen en el centro la protección y dignidad de los migrantes menores de edad. En su mensaje para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, el Papa subrayó la importancia de promover la reunificación familiar y evitar el trauma de la separación, como la repatriación.
Durante su discurso, el Papa destacó que los niños y adolescentes migrantes son los más vulnerables en los flujos migratorios. A menudo, enfrentan situaciones desgarradoras, como la pérdida de seres queridos y la violencia indescriptible. Muchos de estos menores intentan reunirse con familiares, mientras que otros viajan con sus padres, expuestos a condiciones extremas que afectan su bienestar emocional y físico.
León XIV condenó la violación de la dignidad infantil en diversas formas, incluyendo muertes en las rutas migratorias, trata de personas y violencia sexual. Resaltó que no se trata solo de estadísticas, sino de actos de humanidad que cada uno de nosotros debe realizar. Además, enfatizó la necesidad de intervenir en los países de origen para abordar las causas que obligan a estas familias a huir.
Finalmente, el Papa instó a todos a reconocer la dignidad inherente de cada niño y a proteger sus derechos fundamentales, como el acceso a la educación y un nivel de vida adecuado. También pidió a las distintas religiones crear espacios inclusivos que respeten las identidades culturales de los migrantes, evitando la radicalización por parte de grupos extremistas.



