El abogado Eric Raful anunció que con la entrada en vigor del nuevo Código Penal el próximo lunes 3 de agosto, la salud será reconocida como un bien jurídico protegido. Este cambio es significativo, ya que implica un fortalecimiento de las responsabilidades penales en la prestación de servicios de salud.
Raful explicó que, a diferencia de la legislación anterior, que solo contemplaba sanciones de carácter civil para clínicas y hospitales, ahora estos centros enfrentarán penalidades si se demuestran negligencias o imprudencias. Esto incluye situaciones como la falta de supervisión y el incumplimiento de normativas para el cuidado de pacientes.
Este nuevo marco legal introduce consecuencias penales para aquellos que no cumplan con los estándares requeridos, lo que representa un avance en la protección del derecho a la salud. Sin embargo, el abogado expresó su preocupación por la inclusión de la figura de imprudencia consciente, considerándola contradictoria.
Se espera que este cambio no solo mejore la calidad del servicio en los centros de salud, sino que también promueva una mayor responsabilidad entre los profesionales del área. A medida que se acerque la fecha de implementación, se anticipa un diálogo sobre las implicaciones de esta reforma en la práctica médica.



