Este domingo, el presidente Luis Abinader conmemora seis años al frente del Gobierno dominicano, un periodo marcado por avances significativos en áreas como la recuperación económica post-Covid-19, la transparencia institucional y el crecimiento del turismo, aunque aún quedan importantes reformas por llevar a cabo. Desde su llegada al poder en agosto de 2020, Abinader se comprometió a reducir el gasto público y mejorar la eficiencia del Estado, logrando la fusión de los ministerios de Hacienda y de Economía, Planificación y Desarrollo, lo que dio origen al nuevo Ministerio de Hacienda y Economía.
En el ámbito educativo, su administración ha mantenido la inversión del 4 % del Producto Interno Bruto (PIB) en educación preuniversitaria y ha impulsado el regreso a clases presenciales. El sector turístico, por su parte, ha experimentado un resurgimiento, alcanzando cifras récord en la llegada de visitantes y superando niveles previos a la pandemia gracias a estrategias de promoción internacional y incentivos al sector.
Sin embargo, a seis años de su gestión, persisten pendientes reformas cruciales, como la transformación de la Policía Nacional y la modificación del sistema de Seguridad Social. Aunque el proyecto para reformar la Policía fue presentado, su trámite legislativo no ha avanzado y se espera que sea reintroducido en el próximo periodo congresual. La reforma de la Ley de Seguridad Social también está estancada, a pesar de que el presidente ha destacado su importancia para mejorar la cobertura y sostenibilidad del sistema.
Además, el Gobierno enfrenta desafíos en el sector eléctrico, donde aún hay que mejorar la calidad del servicio y reducir las interrupciones. Las comunidades continúan reportando apagones, y los proyectos habitacionales, así como diversas obras de infraestructura, siguen sin concluirse. Abinader tiene dos años restantes en su mandato para convertir estas promesas en realidades tangibles para la ciudadanía, lo que representa un reto significativo para su administración.



