El presidente de EE. UU., Donald Trump, tomó la decisión de despedir a Gabriel Pérez, su operador de teleprompter, debido a acusaciones de que obtuvo cerca de 100.000 dólares a través de apuestas ilegales vinculadas a sus discursos en la plataforma Kalshi. Pérez había trabajado como asistente técnico del mandatario desde 2016 y, supuestamente, apostó en múltiples discursos oficiales, beneficiándose gracias a información privilegiada.
La situación fue confirmada por la Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos (CFTC), tras una alerta de Kalshi sobre movimientos sospechosos en su plataforma, donde los usuarios pueden hacer apuestas sobre los contenidos de los discursos públicos. Robert DeNault, director de cumplimiento normativo de Kalshi, aseguró que la compañía detectó rápidamente las irregularidades y cooperó con las autoridades entregando toda la evidencia recopilada.
Ante el avance de la investigación, la Casa Blanca suspendió a Pérez de sus funciones y su salario, que era de 175.000 dólares anuales. La portavoz Karoline Leavitt mencionó que Trump considera este escándalo una «vergüenza» y respaldó la aplicación de normas éticas. Hasta ahora, no se ha encontrado evidencia de la participación de otros funcionarios en este tipo de apuestas, aunque se recordó que las reglas internas prohíben el uso de información confidencial para fines económicos.
Este incidente reaviva las preocupaciones sobre el uso de información privilegiada en plataformas de predicción. Anteriormente, se habían suscitado inquietudes tras apuestas realizadas antes de una operación militar en Venezuela, lo que llevó al arresto de un sargento por presuntas filtraciones. En respuesta a estos antecedentes, la Casa Blanca emitió un memorando prohibiendo el uso de información reservada para apuestas y mercados de predicción.



