Cuba ha expresado su firme rechazo a la reciente expulsión de diez de sus diplomáticos por parte de la República Dominicana. Esta decisión ha generado tensiones entre ambas naciones, que históricamente han mantenido una relación diplomática compleja.
La medida, anunciada por el gobierno dominicano, se produjo en un contexto de creciente fricción en la región. Los diplomáticos cubanos estaban asignados a la embajada en Santo Domingo y su salida fue considerada por Cuba como un acto hostil y sin justificación.
Las autoridades cubanas han calificado la expulsión como una violación a la convención de Viena sobre relaciones diplomáticas. Además, han instado a la comunidad internacional a condenar este tipo de acciones que, según argumentan, afectan la estabilidad y la convivencia pacífica entre países vecinos.
Por el momento, se espera una respuesta oficial del gobierno dominicano sobre las razones detrás de esta decisión. Las reacciones en la opinión pública son diversas, y muchos observan con interés cómo se desarrollará esta situación en el futuro inmediato.



