Una empresa china, respaldada por el Gobierno de Xi Jinping, ha dado un paso significativo en la industria de los semiconductores al comenzar la producción en masa de máquinas de litografía de ultravioleta profundo (UVP). Este avance, que marca un hito ya que China nunca había fabricado estas herramientas a escala industrial, apunta a fortalecer su autonomía en la fabricación de chips. Inicialmente, la compañía planea producir cinco unidades este año, destinadas a SMIC (Semiconductor Manufacturing International Corporation), Hua Hong Semiconductor y ChangXin Memory Technologies (CXMT), con una proyección de veinte unidades para 2027.
Aunque el nombre de la empresa aún no ha sido confirmado, se presume que se trata de Shanghai Yuliangsheng Technology, una emergente vinculada a Huawei y SiCarrier. Este desarrollo es una clara señal del progreso que el ecosistema de proveedores en torno a Huawei ha hecho en el ámbito de la fotolitografía, un sector que había representado un desafío considerable para China. La noticia ha tenido un impacto inmediato en el mercado, con acciones de ASML cayendo hasta un 6,5% en Ámsterdam, mientras que otras empresas como Applied Materials y Lam Research también sufrieron pérdidas significativas.
A pesar de este avance, China todavía enfrenta un desfase técnico respecto a sus competidores. SMIC, el mayor fabricante de semiconductores del país, ha estado probando una herramienta de Yuliangsheng desde septiembre de 2025, diseñada para procesos de integración de 28 nm, aunque se espera que pueda alcanzar nodos de 7 nm con técnicas avanzadas. Además, SMEE (Shanghai Micro Electronics Equipment) ha vendido ya varias unidades de su propia serie de máquinas, lo que indica un creciente interés en este sector.
La situación geopolítica añade una capa de complejidad a este desarrollo. Estados Unidos está considerando imponer nuevas restricciones a la exportación de tecnología de litografía a China, lo que podría afectar no solo las máquinas en producción, sino también las ya instaladas en sus fábricas. Mientras tanto, el Gobierno chino sigue desarrollando su propia máquina de litografía de ultravioleta extremo (UVE), aunque todavía está en fase de prototipo y podría tardar varios años en dar frutos comerciales.



