Las carreteras de la República Dominicana se han vuelto más peligrosas con la presencia de animales sueltos, un problema que ya ha cobrado varias vidas en el país. En lo que va de 2026, al menos cinco personas han muerto tras accidentes relacionados con vacas, caballos y otros animales que transitan libremente por las vías, especialmente en las provincias del Cibao y el Este.
Recientemente, un trágico accidente ocurrió en el sector Alto de la Trocha, en la comunidad Carbonera, donde Juan Antonio López Almonte, conocido como “Cano”, falleció al chocar su motocicleta contra una vaca. Este incidente es solo uno de varios, ya que entre las víctimas de este año figura también Jorge Manuel Bastardo, quien perdió la vida en un choque con un caballo en la carretera que conecta San Pedro de Macorís con Hato Mayor.
La circulación de animales sueltos en las carreteras no es un problema nuevo. En 2025 se reportaron muertes similares, incluyendo la de Santos Then Mauricio, quien falleció tras impactar una vaca en Hato Mayor. A pesar de la existencia de la Ley 63-17, que prohíbe que los propietarios de animales los dejen sueltos, los accidentes mortales continúan sucediendo, lo que pone en tela de juicio el cumplimiento de esta normativa.
Mientras las autoridades y los propietarios de animales enfrentan la responsabilidad de esta situación, la preocupación persiste entre los ciudadanos. La Ley 248-12 también establece que el Estado debe intervenir para recoger a los animales sueltos, pero el problema sigue sin resolverse, lo que contribuye al riesgo constante que enfrentan los conductores en las carreteras dominicanas.



